La Batasunización de Navarra

El pasado viernes tuve la oportunidad de acudir a una charla organizada por el PP en Uharte bajo el título “La Batasunización de Navarra” en la que “los españoles de Navarra”, como les llama Cospedal, denunciaban por boca de su lider, Ana Beltran, lo que ellos consideran un proceso para que Navarra desaparezca tras su anexión a Euskadi. La Batasunización de Navarra, todo un suceso paranormal.

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Lo primero que oimos al llegar al salón de actos fue a un joven pepero repetir los mismos insultos e improperios que leemos a diario en las redes sociales sobre los y las abertzales: que no se duchan y huelen mal, que no se afeitan los sobacos, que si el corte de pelo, que se sientan en el suelo de la Nabarrería y que mira que guarros que son… los típicos prejuicios que nos hacen sonreir, sobre todo cuando los repiten gente ese partido que en Nafarroa solo tienen 2 de 50 parlamentarios en la Cámara foral. Y nos llaman a nosotros marginales.

Ana Beltrán habló de los 3 ejes de lo que llamó batasunización de Navarra: la imposición del euskera, la ikurriña y el territorio. Pude escuchar como criticaba que se tratara de recuperar una lengua contra la que ellos aseguran no tener nada en contra, pero que “no vale para nada porque no la habla nadie”, según los datos que manejan los populares. Los euskaldunes de Nafarroa debemos de vivir en una realidad paralela o algo así.

Tampoco deben de tener nada en contra de la bandera de la comunidad autónoma vecina, pero la nuestra es la roja. Si, ¡ya! ¡La rojigualda! Esa misma que llevan en la muñeca mientras su dinero lo guardan en Suiza. Un dinero tan corrupto como los proyectos faraónicos del Tren de Alta Velocidad y el Canal de Navarra, objetivos de la maligna Nafarroa batasuna y que si se paralizan, arruinarán nuestra tierra, según los del PP.

No se olvidó Ana Beltran de criticar que el Gobierno foral se adihriese a la manifestación por los chavales de Altsasu, y puso este caso como el ejemplo más claro de la batasunización de Navarra. Y tras lo visto el sábado en las calles de Iruñea, creo que pueden estar bien preocupados en el partido de los españoles de Navarra, porque si pedir justicia y apoyar a los jóvenes imputados es batasunizar Navarra, Nafarroa ya es una provincia traidora a ojos de los populares.

Y es que han sido precisamente ellos quienes más han colaborado con lo que denominan “batasunización de Navarra”: la persecución histórica del euskera y de la cultura vasca y sus símbolos, la estrategia represiva contra el independentismo, su negativa a abordar un proceso de paz, casos como el de Altsasu… pero sobre todo, lo que está provocando una gran desafección con la España del PP son sus políticas antisociales: las privatizaciones, los recortes en educación y sanidad, las reformas laborales y las políticas contra las clases populares… y maás aún, la corrupción, que impregna a todo el Partido Popular y que produce vergüenza ajena.

Hace tiempo que el PP ha perdido la batalla política en Euskal Herria y en Catalunya. Ya no aspiran a ser un partido importante en ellas, pero saben que la represión, la mano dura y la intransigencia más chusquera y cuartelera les dan votos del Ebro para abajo, y ahora más que nunca necesitan aparecer como los defensores a ultranza de la nación española en su competición con Ciudadanos, que incluso en Nafarroa les puede comer la tostada. Por eso me temo que el PP, lejos de moderar sus postulados y apostar por las soluciones, profundizará en sus políticas fascistas y nos dará todavía muchos disgustos.

Si la Navarra batasunizada es la que ellos nos decriben como un desastre en lo político, en lo económico y en lo cultural, que quereis que os diga, ¡viva Navarra Batasuna!

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