El TAV no llevará mercancías, asegura Sustrai, pero será un buen pelotazo para VW

La Fundación Sustrai indica que el proyecto del TAV presentado por el Gobierno español ya indica que este tren no llevará mercancias, y que por lo tanto no reducirá el flujo de camiones en nuestras carreteras. Por otro lado, sí servirá para que Volkswagen de un buen pelotazo, al liberar parte de su superficie que ahora ocupa la actual infraestrucutra ferroviaria.

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En pleno periodo electoral se han puesto a exposición pública los proyectos del Tren de Alta Velocidad en Iruñerria y Erribera, un proyecto del que hacen bandera algunos partidos políticos pese al excesivo gasto económico de la infraestructura y los perjuicios que supondrá para el actual servicio ferroviario, por no hablar de las afecciones medio ambientales que supondrá.

A este respecto, Sustrai subraya que se está construyendo una infraestructura destinada a llevar mercancías pero que en la propia planificación indica que no las llevará, y que además alejará aún más las estaciones de Iruñea y Tutera del centro de la ciudad, a la vez que se recortará el servicio de trenes de cercanías y se cerrarán estaciones en las comarcas.

Pelotazo para VW
Quien sí se verá beneficiado con la construcción del TAV, y en concreto del “bucle ferroviario” en Iruñerria, será Volkswagen. A la empresa automovilística  le tocará El Gordo con la liberación de terrenos, pero sus coches no serán transportados en el TAV, con lo que no se reducirá el actual flujo de transporte actual. VW verá como sus instalaciones ganan en superficie libre, y Gobierno Foral asumirá para sí mismo el sobrecoste de realizar una variante ferroviaria específica para sacar las actuales vías del tren convencional del interior de la factoría.

El proyecto de TAV actualmente en exposición pública ya deja bien claro que esta infraestructura no llevará mercancías, aunque en teoría la estén construyendo para permitir llevarlas. El proyecto dice textualmente: “Debe tenerse en cuenta que existirá un nuevo escenario de explotación ferroviaria para las previsiones de tráficos en el horizonte de 2030, que modifica la tipología del material móvil y las frecuencias. La no circulación de las mercancías permite que la línea que actualmente está diseñada para tráfico mixto pase a ser una línea exclusiva de viajeros, permitiendo unas condiciones de diseño óptimas y flexibles”.

Mejora de la infraestructura actual

Sustrai apuesta por la mejora y el uso del ferrocarril convencional que permite conectar todas las localidades por las que pasa, y se encuentra mejor integrado en la trama urbana de las ciudades. “El proyecto del TAV que ahora presentan se ha realizado sin analizar las posibilidades de mejora del tren actual, que puede duplicar su vía sin grandes contratiempos. Una falta de análisis y de información a la sociedad que es contrario a lo que indica la legislación vigente en materia de ciudadanía ambiental”, denuncian.

Recuerdan que la construcción de las nuevas vías de TAV supondrá además graves impactos ambientales. “En el caso de Iruñerria, el proyecto supone la realización de hasta 7 grandes viaductos y muchos terraplenes en las cercanías de los ríos Arga y Elortz, zonas que están siendo preservadas por los ayuntamientos de la comarca dentro del llamado Parque Fluvial. Y estas infraestructuras pueden además agravar los graves riesgos de inundación que tienen estos ríos, como analizaba el proyecto urbanístico que se ha presentado recientemente para el barrio de Etxabakoitz, donde se ubicaría la estación”.

Y en el caso de Erribera, el proyecto tendría impactos negativos en las zonas protegidas de las riberas del Ebro, la ZEC Peñadil, Montecillo y Monterrey, y en zonas de importancia para la conservación de las aves esteparias (AICAENA). “Y hay que tener en cuenta que uno de los mayores problemas al que nos enfrentamos a nivel planetario, a decir de la comunidad científica, es la pérdida de biodiversidad”.

Consumo de energía

Pese a que el TAV se presenta siempre como un medio de transporte verde, lo cierto es que precisa para su funcionamiento grandes consumos de energía, mayores que los del tren convencional. “Por lo tanto, en estos tiempos en los que las crisis económica y ambiental son cada vez más patentes, es hora de que los Gobiernos dejen de gastar en infraestructuras que no cumplen ninguna función real. Es necesario que disminuyamos los impactos ambientales que producimos en el planeta, y para ello es necesario que se deje de construir el Tren de Alta Velocidad”.

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