CEAR alerta de “graves retrocesos en derechos” en la propuesta de nueva Ley de Asilo española

El Gobierno español propone aplicar el Pacto Europeo de Migración y Asilo "con medidas más duras de las que obliga la UE, poniendo en grave riesgo el derecho de asilo", indican desde CEAR Nafarroa.

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La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha alertado sobre “los graves riesgos” que supondría para el derecho de asilo y los derechos humanos el anteproyecto de nueva Ley de Asilo y modificación de la Ley de Extranjería que el Gobierno español acaba de aprobar y que remitirá al Congreso de los Diputados. La organización considera que no se han atendido “las reiteradas demandas” de las organizaciones de derechos humanos “que reclamaban un Pacto centrado en las personas y sus derechos” y que se plantea aplicar la nueva normativa “de una manera diferente a la anunciada por el presidente del Gobierno”.

“Dentro del amplio margen de maniobra que tienen los Estados miembro para hacerlo de manera garantista y humana, el Gobierno español ha optado por opciones más duras, en la línea de los países con políticas más restrictivas en la UE y cuando se cumplen más de tres semanas de la entrada de miles de personas en Ceuta, donde la situación humanitaria y de derechos humanos sigue siendo crítica”, indican críticamente desde CEAR.

“Hemos perdido una oportunidad histórica de liderar la Europa de los valores y los derechos. Con este anteproyecto de Ley, nuestro Gobierno plantea medidas regresivas que no solo se han mostrado fallidas, sino que ponen en grave peligro a personas que pueden necesitar protección internacional”, señalan desde la organización humanitaria.

CEAR lamenta que no se hayan tenido en cuenta sus propuestas para esta nueva Ley. Entre otras medidas, reclamaban que se reforzaran las vías legales y seguras, como la posibilidad de solicitar el traslado desde embajadas y consulados para presentar la solicitud de asilo en el Estado español. Esta opción se debilita, dejándolo a discreción de estas representaciones cuando tengan conocimiento de algún caso.

Además, CEAR denuncia que establece causas no obligatorias para aplicar el procedimiento fronterizo, menos garantista, como tener en cuenta el primer país de asilo o si procede de un supuesto tercer país seguro o país de origen seguro, entre otras. Actualmente el Pacto solo exige a los Estados miembro aplicarlo cuando la tasa de reconocimiento de protección internacional en la UE sea igual o inferior al 20 %; cuando la persona represente un presunto peligro para la seguridad nacional o el orden público; o cuando oculte o falsee información o documentación relevante. También el anteproyecto de Ley incluye la elaboración de listados nacionales de países seguros, así como establecer excepciones al derecho de asilo en situaciones de crisis o fuerza mayor, medidas que los Estados miembro no están obligados a aplicar. Por otra parte, permite la extensión de las detenciones y de la privación de libertad, tanto durante el triaje -de 72 horas hasta 7 días con autorización judicial-, como durante el procedimiento fronterizo -de un máximo de 8 días pasaría a dos semanas-. Asimismo, se mantienen los 60 días actuales como plazo de internamiento, pero se prevé la posibilidad de internar de nuevo a la persona, hasta un máximo de 120 días, si solicita protección internacional.

Además, desaparecen las razones humanitarias de la legislación de asilo, aunque el Pacto no impide que los Estados miembro puedan establecer estos estatutos. Tal y como están contempladas en la actual Ley de Asilo, con la interpretación que le ha dado la amplia jurisprudencia, no generan confusión con los estatutos de protección internacional.

CEAR también denuncia que el anteproyecto de Ley dificultaría enormemente la reagrupación familiar de las personas refugiadas al exigir requisitos de medios económicos y vivienda adecuada si se presenta la solicitud de reagrupación pasado un año, un criterio que en la actual Ley no es obligatorio. Por último, la organización destaca que se proponen enormes retrocesos en garantías fundamentales como la libertad de movimiento, la reagrupación familiar, el derecho a la información y no aborda el reconocimiento de las personas apátridas, entre otras cuestiones.

“La nueva Ley de Asilo será la tercera que se apruebe durante el periodo democrático. Pedimos al Gobierno español que recapacite y retire esta propuesta para que no sea recordada como la más involucionista de las tres”, concluyen desde CEAR.

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