La Ribera y el Cambio Climático

Naciones Unidas define el cambio climático como uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo y hace tan sólo unas semanas advertían a la humanidad de que solamente tiene una docena de años para mitigar el calentamiento global y limitar el alcance de la catástrofe mundial.

Patrizia Lorente y Eva Calleja, concejalas por CUP Tudela-Tutera y AFI(Fitero) y pertenecientes a la Asociación Ribera de Izquierdas (ARIZ-EEE)

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No podemos obviar estas advertencias, tampoco los efectos y cambios producidos por la
alteración del clima en nuestra tierra que son cada vez más evidentes: olas de calor, tormentas
con riesgo de inundaciones catastróficas, sequía, migraciones, etc. 

Desde ARIZ-EEE creemos que los nuevos presupuestos y los esfuerzos del Gobierno de
Navarra deben reflejar su compromiso con la lucha por mitigar los efectos del cambio
climático en nuestra tierra. Sin embargo, vemos con preocupación cómo se siguen alentando
macro proyectos como el TAV, se mantienen y construyen grandes plantas de gestión de
residuos, se pretende llevar agua de riego a miles de hectáreas que nunca antes se habían
regado y se mantienen centrales térmicas de Ciclo Combinado altamente contaminantes. 

Estas políticas van en sentido contrario a las recomendaciones que organismos internacionales
y expertos en el tema dan para realizar una transición ordenada hacia un modelo de sociedad
sostenible, justa y basada en el bajo impacto del carbono, que nos ayude a afrontar los retos
que nos presenta el cambio climático. Creemos que es urgente actuar para revertir esta
situación e implementar políticas encaminadas hacia esa transición. 

Gestión de residuos. -ARIZ-EEE lleva tiempo cuestionando el tratamiento que se hace de los
residuos en la planta de El Culebrete. Aparte de la falta de transparencia en la gestión, los
resultados de la planta son preocupantes, se reciben más residuos de los que la planta puede
tratar y las auditorias desvelan los mismos incumplimientos una y otra vez, algunos de ellos
graves y por los que se han recibido sanciones. Esta situación es inaceptable, y por ello,
debemos dirigir nuestros esfuerzos en realizar los cambios necesarios para que se cumplan las
directrices del Plan de Residuos 2017-2027, así como para que se cumplan los principios de
Proximidad y Autosuficiencia, establecidos en la Directiva Marco de Residuos y el Plan
Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR), y apostar por plantas más pequeñas. En la
Ribera deberían gestionarse solamente los residuos generados en la Ribera. 

TAV. – Se sigue en el empeño de construir este modelo de tren en Navarra, cuando todo nos
dice que debemos dirigirnos hacia un modelo ferroviario que aproveche al máximo y mejore
los recursos ferroviarios actualmente existentes. Una economía basada en un bajo impacto de
carbono, exige sacar coches y camiones de nuestras carreteras, por eso, necesitamos invertir
en un sistema de transporte ferroviario sólido, que pueda transportar toda clase de mercancías
y que facilite la movilidad de la mayoría de la población. Es decir, debemos apostar por un
Tren Social. 

Canal de Navarra. -La Fase 2 del Canal de Navarra está en proceso de redacción de
proyecto, y tiene como objetivo poner en riego hasta 21.522 hectáreas. Lanzarse a semejante
obra sin saber si hay agua suficiente es una irresponsabilidad, no hay informes o datos
disponibles que garanticen el suministro para esos volúmenes de agua y además, debido al
cambio climático la situación puede empeorar todavía más en el futuro. La Ribera ya ha
perdido demasiadas oportunidades de asegurarse fuentes de abastecimiento de calidad
esperando al Canal, y es hora de optimizar los recursos existentes dirigiéndonos hacia una
gestión sostenible de nuestros valiosos recursos hídricos. 

Centrales Térmicas de Castejón. – Las reacciones químicas producidas durante el
funcionamiento de las centrales, emiten precursores del ozono troposférico que fomentan el
cambio climático y producen una lluvia ácida cuyos efectos son observables a medio y largo
plazo, consisten, entre otros fenómenos, en la erosión de los suelos e incremento de la acidez

de los mismos, deterioro del patrimonio histórico artístico, y un menor rendimiento en la
vegetación natural y de cultivo. Los efectos altamente contaminantes que producen afectan
también a la salud de la población de la zona, principalmente a la población pediátrica,
mujeres embarazadas, personas mayores y a los que padecen enfermedades respiratorias y
cardiovasculares. 

Los que han promovido y apoyan estos proyectos nos acusan de ir contra del progreso. Desde
ARIZ-EEE no queremos participar en este modelo de progreso irracional, que lleva a la
autodestrucción, al desequilibrio del ecosistema y a la pérdida de la salud de las gentes de la
Ribera. 

Como mujeres que participamos en los talleres que se organizaron en el Parlamento contra el
Cambio Climático no podemos quedarnos en hacer una mera Declaración, animamos a las
mujeres y hombres de esta comarca a movilizarse y reivindicar un medio ambiente de calidad
y sin riesgos para la salud, antes de que sea demasiado tarde.

Gehiago