La “Justicia” utiliza diferentes varas de medir
Miguel A. Sáenz Martínez
2026-ko irailak 18
La “justicia”, bueno, lo que algunos llaman “justicia”, dista mucho de ser JUSTA.
Y es que la ” justicia ” está tuerta., porque sólo ve por un ojo: por el ojo derecho, naturalmente.
Por el ojo por el que sólo se ven los intereses de los poderosos.
Tenemos múltiples muestras de ello:
Sin ir más lejos este lunes 21 de septiembre va a tener lugar el juicio en el que tres personas se enfrentan a penas de un año de prisión acusadas de haber realizado pintadas en dos lugares protegidos de Iruñea.
Dichas personas fueron interceptadas por policías municipales, un día de marzo del año pasado, en la plaza de San Francisco mientras estaban realizando una pintada en la fachada de los baños públicos.
Se inició una investigación para determinar el alcance de los “delitos” perpetrados por estos tres, al parecer, “peligrosísimos” ciudadanos ya que eran portadores de armas tan “peligrosas ” como unos sprays.
En el transcurso de dicha investigación se descubrió que, previamente, habían realizado pintadas tanto en la fachada de la iglesia de San Saturnino como en las murallas, en las proximidades del Portal de Francia.
Dichas tres personas fueron detenidas por ello y obligadas a pasar la noche en dependencias policiales.
Tal como ha trascendido a los medios de comunicación, borrar dichas pintadas tuvo un coste de poco más de cuatrocientos euros.
Bueno, pues estas tres personas se enfrentan por ello a penas de un año de cárcel además de tener que indemnizar, económicamente, tanto al Arzobispado, como propietario que es de la iglesia de San Saturnino, como al Ayuntamiento de Iruñea, como propietario que es de Las Murallas.
Cabe indicar que la denuncia no fue presentada ni por el Arzobispado ni por el Ayuntamiento de Iruñea sino que fue la propia Policía Municipal quien la presentó.
A raíz de todo lo anterior me surgen las siguientes reflexiones:
La primera es que no es en absoluto justo que por una mera falta consistente en realizar unas pintadas, cuyo borrado ha supuesto un coste de cuatrocientos cinco euros, se pueda llegar a pedir nada menos que una pena de un año de cárcel para cada una de las tres personas que pudieran haber estado involucradas en la realización de dichas pintadas, además de solicitar las indemnizaciones económicas correspondientes tanto para el arzobispado como para al ayuntamiento.
¡Qué PASADA!
¿Acaso eso es una pena proporcional a la falta cometida?
La segunda reflexión se resume en la siguiente pregunta ¿Qué es lo que se pretende, realmente, al solicitar penas de cárcel?.
¿Se pretende penalizar la realización de unas pintadas o, más bien, se pretende dar un castigo ejemplarizante con el objetivo de disuadir a la ciudadanía para que deje de denunciar el genocidio al que se está viendo sometido el Pueblo Palestino?
Y es que, cada vez, son más, somos más, las personas que salimos a las calles a denunciar los crímenes perpetrados por los israelíes. Ésto, unido, a las campañas de boicot a producir israelíes, supone un claro perjuicio a los intereses económicos de las empresas sionistas.
La tercera reflexión es que, efectivamente, hay que preservar los edificios y lugares protegidos por su innegable valor histórico.
Pero, más importantes que los edificios, deberían de serlo las personas y, a este respecto, no se puede olvidar que en Palestina han perdido la vida, y la siguen perdiendo, decenas de miles de personas inocentes.
Ciertamente escandalizarse por unas pintadas, que se borran con un coste de cuatrocientos euros, y no escandalizarse por la muerte de decenas de miles de personas inocentes es cuando menos ser hipócrita e inhumano.
Por todo ello no quiero dejar de mostrar todo mi apoyo, a la vez que mi solidaridad, hacia esos tres ciudadanos que van a ser tan injustamente juzgados bajo la acusación de haber cometido un delito grave.
