CARTA A LOS MEDIOS DE BOMBEROS FORESTALES DE NAVARRA

Este invierno arde Navarra, especialmente la zona norte y cantábrica, y lo hace de manera descontrolada. El monte está sucio y como decimos los bomberos y bomberas forestales el combustible está muy disponible (sequía, altas temperaturas...).

Ignacio Barriuso Oses, Iñaki Lizarbe Aristu, Asier Ilarregui Moso

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La zona norte de Navarra (Baztan, Malerreka, Bortziri, Auritz-Burguete, Leitza, Goizueta…) históricamente ha estado ligada a la ganadería, y gracias a la ganadería, los prados y las zonas sin bosque eran conservados y utilizados como pastos que el ganado utilizaba a su libre antojo. En la actualidad, la realidad es que cada vez se ve menos ganado en el monte, y más ganado estabulado, con las consiguientes consecuencias que cada vez mas a menudo empezamos a sufrir, los incendios forestales.

En estas zonas, es parte de la tradición y la cultura quemar para limpiar el monte de matas y plantas no productivas (oyagas, brezo,…) para el uso del ganado, aunque cada vez sea menor la actividad. Pero es nuestro trabajo y nuestra responsabilidad que estas quemas no pasen a ser incendios forestales.

Estas quemas se hacían sin control hasta el año 2002 en el que llegó un equipo del Ministerio de Agricultura, los Equipos de Prevención Integral de Incendios Forestales (EPRIF). Este equipo empezó a dar un servicio consistente en realizar las quemas de nivel de riesgo superior junto con bomberos forestales, bomberos y guarderío forestal.

Hubo unos años en que el servicio dio sus frutos y en los que se redujo la cantidad de incendios, debido al control bajo el que se hacían las quemas. Se empezó por la zona cantábrica y luego se extendió por la zona pirenaica.

El EPRIF, depende de la empresa Tragsa, empresa deseosa de ampliar su radio de acción a costa de precariedad y privatización. Este EPRIF, no da servicio en fines de semana ni en festivos, reduciendo drásticamente los días que es posible quemar, ya que son las condiciones meteorológicas las que marcan esos días, y no el calendario. Ademas, cada año renueva el personal aquí enviado, lo que hace que no conozcan ni la zona ni a los ganaderos.

En los últimos años la climatología no ha acompañado y prácticamente no se han hecho quemas. Este año, en tres semanas ha habido más de 90 incendios en estas zonas del norte y muchas más en el resto del territorio.

El cambio climático ya está mostrando sus efectos con años donde ha llovido la misma cantidad pero de diferente manera, con periodos prolongados de sequía y lluvias torrenciales en escaso tiempo.

El trabajo preventivo con quemas prescritas, con unos objetivos definidos tanto en la zona norte (recuperación de pastos) como en la zona media (quemas bajo dosel) va a ser fundamental para gestionar de otra manera nuestros campos y nuestros bosques. Las campañas de verano y de invierno ya se quedan escasas para las necesidades que ya tenemos como comunidad, debería ser ampliado de manera permanente el tiempo de contratación y el número de personal en invierno, que es muy reducido.

Habría que recuperar esa sintonía de trabajo junto con los ganaderos y los ayuntamientos, hacer un análisis y sacar conclusiones para mejorar el servicio y evitar la quemas descontroladas y los incendios. Algunos ayuntamientos ya han reclamado que el trabajo que desarrolla el EPRIF se haga por medios propios del Gobierno de Navarra y así conseguir dar un servicio más cercano, directo, continuado y recuperar la confianza en este servicio. ¿Para cuándo un EPRIF navarro?

Gehiago