A Iruñea (a casa) por San Fermin

“A Pamplona hemos de ir, con una media y un calcetín”, dice el popular himno sanferminero que se canta en todo el mundo. Efectivamente, se acercan los días en que Pamplona, nuestra Iruñea, volverá a convertirse en capital del mundo. Días de fiesta, de músicas y bailes, días de brindis y momenticos a miles.

Mikel Mundiñano, Sare Herritarra

2023-ko ekainak 27

Días de encuentros, de abrazos; días en los que Iruñea se abre al mundo y el mundo se mira en Iruñea. Días, también, de pancartas que danzan por las calles clamando por las aspiraciones colectivas de un pueblo que canta, que lucha, y por eso nunca muere. Pancartas que el discurrir frenético de la vida va mutando; de manera que las que más lucen son siempre las más sentidas, las más urgentes, las que son más de todas y todos. “Sorionekuak”, sonríen algunas; y “Kaleak, eta gaua, gureak dira” gritan las que reivindican el lugar que corresponde en la fiesta a, nada más y nada menos, que a la mitad de la población, las mujeres.

    El próximo día 30, a partir de las 20:00h, con la kalejira que hemos organizado tanto Sare como Etxerat, hemos querido adelantar el baile por las calles de Iruñea, de una pancarta que pide paso para abandonar la calle y quedarse fijada para siempre en la memoria de nuestro pueblo. “ETXERA” (A CASA) es la pancarta que bailaremos con la ilusión y las infinitas ganas de pasearla por última vez.

    Porque sinceramente creemos que ya toca su retirada. Toca que “ETXERA” pase de ser una reivindicación a convertirse en un logro de todas y todos. Un avance del que todas podamos sentirnos satisfechas y todas ganemos. Sí, todas ganamos cuando se acaba con la conculcación de derechos; todas ganamos cuando se acaba con las políticas de excepción y de venganza; todas ganamos cuando sacamos sufrimiento de la ecuación política para abrir paso de par en par a escenarios de convivencia, a escenarios de memoria inclusiva, a escenarios de reencuentro.

    El deseo que tenemos por sumergirnos en la magia de la fiesta no impide que seamos conscientes de que vivimos momentos de alta tensión política, cargada de crispación y, también, de cierta incertidumbre por lo que el futuro pueda deparar. Constatamos que todavía son muy fuertes las inercias que pretenden arrastrarnos a ese pasado de sufrimiento y conflicto del que tanto esfuerzo nos ha costado salir. Si se nos permite un símil sanferminero; diremos que en el encierro no vale correr para atrás. Avanzar es la única alternativa y la plaza, el destino final de todas y todos. El punto de encuentro. Nuestra sociedad ha superado ya la cuesta del conflicto más enconado; ha girado sin apenas resbalar el camino hacia la convivencia y las soluciones democráticas y atisba ya el portalón de la Plaza, ese lugar donde las ideas se confrontarán sin violencia y sin conculcar los derechos de nadie. La política penitenciaria que se apoya en la excepcionalidad para ralentizar artificialmente la vuelta a casa de presos y presas vascas hace lo mismo que quienes no saben correr el encierro. Entorpecen el curso normal de la carrera y crean situaciones de riesgo que causan heridas, sufrimiento gratuito y, en no pocas ocasiones, daños irreparables. Urge por tanto sacar a la política de excepción afuera del vallado. Cuanto antes mejor, que el almuerzo nos espera.

DENAK ETXERA!

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