El Ayuntamiento de Sesma obstaculiza una charla informativa sobre la planta de biometano y que se acaba realizando en la calle
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“Pese a todas las trabas y el señalamiento, ayer se rompió el apagón informativo que el Ayuntamiento de Sesma pretendía ejercer sobre sus vecinas y vecinos en torno a la instalación de una macroplanta de biometano en la localidad”, asegura la Plataforma Vecinal Stop Biometano, que celebraba este sábado una charla informativa con la Fundación Sustrai como invitada.
Alrededor de 70 vecinas y vecinos tuvieron que hacer frente a las inclemencias metereológicas para seguir las explicaciones de Martintxo Zelaia en plena calle, ya que el Ayuntamiento no quiso ceder la sala municipal a la Plataforma Vecinal Stop Biometano.
“Ahí estuvimos. Mayores, jóvenes, hombres, mujeres, de diferentes cuadrillas, de diferentes sensibilidades políticas, con diferentes inquietudes sobre el tema. Ahí estuvimos. En plena calle, en pleno invierno, dando una imagen de un pueblo que necesita y quiere información. Ahí estuvimos. Pese a todo, y como veníamos diciendo desde la Plataforma: “Si el Ayuntamiento no recapacita y nos niega el uso de la sala, se va a informar a la gente igual. Lo haremos en la calle si fuera necesario”. Ahí estuvimos. Informándonos, en la calle”, denuncian.
Con esta charla querían explicar con datos, documentos oficiales y un lenguaje comprensible “cuáles son las afecciones reales que la planta de biometano proyectada puede tener sobre Sesma y su entorno más inmediato”. Y es que desde la Plataforma quieren dejar claro que su intención “no es alarmar”, sino informar poniendo sobre la mesa “los elementos necesarios para que cada vecina y cada vecino pueda formarse su propio criterio. Solo desde el conocimiento pueden tomarse decisiones libres y conscientes, coincidan estas o no con las posiciones de la esta Plataforma Vecinal de Sesma o de la Coordinadora de Plataformas comarcal”.
Denuncian también que el Ayuntamiento “no ha sido capaz de recapacitar pese a la acción ciudadana de sus vecinas y vecinos a las que dice y debe representar” y piden que los espacios públicos estén “al servicio de la ciudadanía y de sus asociaciones, con independencia de que los temas a tratar sean del agrado o no de la corporación municipal de turno. Lo contrario no es diálogo; es censura”.
